La Ley del garrote fue impuesta ahora al gobierno por los comuneros de Arantepakua que hoy nuevamente acudieron a Morelia a recordar el allanamiento policial a su población el 5 de abril del 2017.
A su paso quemaron vehículos, una motocicleta, golpearon en la cabeza con un tubo a un policía y amenazaron con estallar seis tanques de gas.
Ante el que llaman respeto institucional a las manifestaciones, los comuneros armados con palos, piedras y cohetes, destrozaron todo a su paso desde la Fiscalía del Estado hasta el Poder Judicial de Calzada La Huerta.
Aquí incluso mentaron madres, quitaron celulares y tarjetas de videos a algunos comunicadores.
Frente al edificio rosa, hicieron entrega de su pliego petitorio y una demanda de hechos a personal del organismo judicial.
Y mientras esperaban la salida de sus compañeros les llegaron tacos, arroz y refrescos gratis, como premio a su v andalismo.








