Anuncios

Solo 10% de las mujeres con mastectomía reconstruyen su pecho

El cáncer de mama sigue siendo la causa número uno de muertes por cáncer en la mujer mexicana, tan solo en el país la incidencia es de más del 30 por ciento y ocurren 16 defunciones por cada 100 mil mujeres, de acuerdo con los últimos del Global Center Obervatory (GCO) y del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI).

Enterarse de este padecimiento es un shock emocional no solo para la mujer que lo enfrentará, sino también para sus seres queridos, ya que es un hecho que reestructura sus vidas 180 grados. Si bien existen diferentes tratamientos para este tipo de cáncer, muchas mujeres en el país se han enfrentado a una mastectomía, que consiste en la extirpación quirúrgica de todo el seno.

En el país, una vez que ocurre este procedimiento, de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana NOM-041-SSA2-2011, los médicos deben ofrecer a las pacientes la opción del tratamiento que incluya la reconstrucción inmediata o retrasada; sin embargo, con base en datos del Hospital General de México de las 500 mastectomías que se realizan al año, únicamente ocurren 50 reconstrucciones mamarias, lo que equivale únicamente al 10 por ciento de las candidatas.

El enfrentarse a una mastectomía es un proceso sumamente difícil para las pacientes, ya que su cuerpo se ve modificado de forma sustancial; la reconstrucción mamaria es la posibilidad de ayudarlas a fortalecerse física y emocionalmente, aunque antes de someterse a esta nueva cirugía, se recomienda que hablen con su médico y otros especialistas para evaluar qué tipo de reconstrucción es la que más les favorece.

Actualmente la medicina ha avanzado tanto en este tipo de intervenciones que se hace el mejor trabajo para que las mujeres no se sientan invadidas y el seno reconstruido luzca lo más natural posible, acotó el Dr. Raúl Granados, Cirujano Plástico Estético Reconstructivo y Microcirugía reconstructiva del Hospital DioMed.

En la actualidad existen diferentes alternativas de reconstrucción mamaria, pero de todas estas van a requerir de dos a tres procedimientos quirúrgicos para lograr una reconstrucción satisfactoria. De forma general los dos procedimientos más comunes son:

Inserción de expansores tisulares, donde una vez lograda la expansión de los tejidos necesaria se cambiará el expansor tisular por un implante mamario definitivo.
Uso de tejidos del propio cuerpo, a los que se les conoce como colgajos músculo cutáneos o de perforantes; éstos pueden tomarse de la espalda o del abdomen de la misma paciente, que en ocasiones pueden combinarse con implantes mamarios.

Es muy frecuente que se emplee una combinación de ambos tipos para conseguir un efecto más natural en las pacientes. Otras opciones que pueden tomarse en cuenta son los tatuajes de pezón y areola e injertos de tejido adiposo para lograr que el seno reconstruido tenga una apariencia más cercana al seno original. Es importante mencionar que el pezón y la areola reconstruidos no presentan ninguna sensación.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: