J. Salatiel Arroyo Zamora
Ya habíamos afirmado que Adrián López Solís es un individuo inteligente, pero además resultó habilidoso (por algo Silvanos Aureoles lo conservó durante años como su consejero).
Ahora es el primero en ganarle una partida al grupo en el poder en Michoacán. No sólo les deja una bomba de tiempo, que supo manejar, y que no tardará en explotar, sino que además salió premiado en las negociaciones, cambiando tres años que le restaban en la Fiscalía General del Estado, por tres Notarías (una por año).
Además de limitarles la posibilidad de ser perseguido. Lejos de ser acosado en el futuro, como su ex jefe político (Silvano Aureoles Conejo), López Solís será elogiado y galardonado, con el máximo reconocimiento que el pueblo de Zitácuaro otorga a sus hijos predilectos, que le han dado prestigio y honra, la Presea Suprema Junta Nacional Americana.
En el caso de Adrián, la aprobación de la propuesta ha sido avalada por el propio Congreso del Estado. Naturalmente la Presea o reconocimiento es para la Fiscalía General del Estado, pero él seguirá siendo el titular hasta ese día.
Resultando obvio la procedencia de la decisión de designarlo recipiendario de la citada condecoración, así como la identidad del operador ante el Congreso para alcanzar el objetivo. Situación que estaría blindando al futuro ex Fiscal de algún repentino cambio de parecer y posibles embestidas en su contra, so pena de evidenciar incongruencia por parte de los mandatarios. Aunque eso, de incurrir en barbaridades, poco interesa a los dueños del poder público.
Por lo pronto, Adrián López Solís no se irá al exilio o de vacaciones pagadas con nuestros impuestos a alguna Embajada, como se especulaba, que, a Costa Rica, Panamá, Colombia, etcétera. Al contrario, seguirá arraigado al Estado, seguramente activo en el servicio público y probablemente en la política partidista, pero desde la comodidad de una Notaría, que le facultará de Fe pública y que sólo el gobernador puede regalar.
Beneficio que ha alcanzado a un cercano colaborador y a su señora esposa. Enalteciendo la lealtad de López Solís por su equipo y familia.
En tanto, la Fiscalía General del Estado será entregada por el gobernador a su hombre de más confianza, su operador político y todavía Secretario de Gobierno, imitando el esquema (también en ello) de Silvano Aureoles.
Así que eso de las inscripciones ante el Congreso del Estado de aspirantes a ocupar dicho cargo, es una más de las farsas de nuestros mandatarios y de quienes se prestan a “engordarles el caldo”, simulando que hay participación y “democracia”. Cuando ya tienen todo cocinado.
POBRE MÉXICO, CUANTA LÁSTIMA ME DA
Escuché con atención la composición poética que una niña mexicana hizo para Nayib Bukele, presidente de El Salvador. En ella la menor le explica el terror que se padece en nuestro país, cómo la extorsión ha provocado el cierre de empresas, negocios y hasta de tienditas de la esquina.
Se acabaron los juegos en la calle, cambiándolos por miedo, obligando a los padres implorar a sus hijos que no salgan, terminando hasta con los sueños.
Mientras en otro país ve a un hombre que no huye, que da la cara y le ruega que mire hacía México, un país dolido que también quiere caminar, donde los niños ya no juegan, las mamás no duermen y los buenos se esconden porque el malo tiene frenesí, “no es poder lo que yo pido, ni bandera, ni colores, sólo un patio sin disparos, sólo un país sin temor”.
“Mi escuela ya no abre, mi maestra ya se fue, dijo no quiero ser cifra. Te vi en la tele gritando, que ya el miedo no manda. Y pensé porque no hay uno así aquí en mi casa, si un hombre puede cambiar tanto, ¿Por qué no compartir su voz? Bukele si me escuchas, puedes cruzar el volcán, aunque no seas de mi tierra, mi alma te quiere llamar, no hay justicia en los parques, ni piedad en las esquinas y los cuentos infantiles ya se manchan de mentiras. Bukele si me miras, puedes luchar por mí, como luchaste por ellos, por los que ya pueden vivir. No es política lo que imploro, ni promesas sin color. Sólo queremos un México donde podamos respirar”.
Es indudable la gravedad de vivir sin libertades, ser esclavos del terror, rehenes de las organizaciones criminales aliadas de las autoridades gubernamentales, que no respetan nada y a nadie, ni siquiera a niños, ni ancianos, que ninguna culpa tienen de los errores de la sociedad, al equivocarse y elegir como mandatarios a sus verdugos.
Esta realidad es propicia para que los vividores de la política empleen la desgracia colectiva en la elaboración de discursos persuasivos, utilizando el tema del combate a la inseguridad y violencia como herramientas electorales. Por lo que, en el futuro inmediato, ese eslogan será el más lucrativo y utilizado para traicionar los más caros anhelos de la sociedad.
Sin embargo, como en todo, habrá contendientes políticos más inteligentes y sagaces que otros, que se adelantarán a los acontecimientos, acompañando la retórica con acciones convincentes. La actuación será real y no más simulación, aunque los resultados sigan siendo los mismos: más destrucción y muerte, pues el propósito u objetivo real seguirá siendo el poder, no el bienestar colectivo.
Y no me refiero exclusivamente al presidente de Uruapan, Carlos Manzo Rodríguez, que como estratega político y mercadólogo ha resultado más eficiente que todo el aparato del gobierno del estado, causando envidia, encono y repulsión de algunos actores políticos, al haberles ganado la idea de cómo publicitar acciones de combate a la criminalidad, enfundándose en un perfil autentico, de sombrero y ahora “pechera”, para encabezar los operativos policiacos en busca de criminales.
Eso ha impactado tanto en el ánimo ciudadano que la popularidad del alcalde de Uruapan está creciendo de manera insospechada, siendo considerado incluso como proyecto a la presidencia de la república. Lo que no ha sido del agrado de ciertos aspirantes incrustados en el gobierno del estado, que han estado arremetiendo en contra del aprendiz de actor y persecutor de criminales, en cuyo municipio el asesinato de personas se sigue suscitando todos los días.
Pero él, Carlos Manzo, al menos intenta combatir la criminalidad. En tanto, Michoacán se encuentra perdido, hundido en el terror provocado por la ineptitud, frivolidad, voracidad y perversión de sus gobernantes, mientras el cinismo del gobierno federal se recrudece.
Pero, pareciera que nuestra desgracia sólo los gringos lo notan y la usan para que su gobernante arremeta contra nuestros “lideres” políticos cada vez que se le antoja o pretende conseguir algún provecho.
Como lo hizo Donald Trump el pasado miércoles, afirmando que el narcotráfico tiene control tremendo sobre políticos en México, que los funcionarios y políticos están aterrados ante el crimen organizado, por lo que Estados Unidos tendría que intervenir, pues muchos funcionarios temen ir a sus oficinas, porque los cárteles del narcotráfico los tienen petrificados, dado el control tremendo que tienen sobre ellos.
Lo anterior lo reiteró nuevamente el presidente de la nación bélica más poderosa del mundo. Esa que se ha erigido como la policía del planeta, con la que los mexicanos compartimos la mayor extensión de frontera y que busca cualquier pretexto para inmiscuirse en asuntos internos de los países del mundo e imponer dominio, mayormente con sus colindantes.
Por eso, desde hace años hemos estado insistiendo en la gravedad de la no aplicación de la ley a los mandos del crimen organizado -civil y gubernamental- para evitar una inminente intrusión a la soberanía nacional.
Al respecto, diversas voces ciudadanas han sugerido que el gobierno federal aparte sus actos del cinismo y la simulación, conduciéndose con apego a las disposiciones legales (y de ser posible a las normas morales), al estricto estado de derecho y a la justicia, para reivindicarse con la sociedad.
Comenzando por aprehender, mínimo a los cinco gobernadores (y algunos ex), presidentes municipales y responsables de la seguridad pública y soberanía nacional a nivel federal, estatal y municipal, cuyos vínculos con el crimen organizado son del dominio público.
Obviamente la detención de los políticos y funcionarios “aterrados por el crimen”, sería pactada, por algunos años, en lo que se supera la crisis con EUA. Entendiendo además que, con lo que han saqueado a la patria, esos delincuentes tienen para vivir con comodidad, dentro y fuera de prisión.
Con el acuerdo de no ser extraditados o entregados al gobierno gringo, donde se les podría imponer la pena capital, por fomento al terrorismo y protección a terroristas. Y no es broma.
Por eso la preocupación de los gobernantes y funcionarios de la 4T, pues saben y les consta que Donald Trump está desquiciado y obsesionado por avasallar e imponer su imperio, ya lo hizo con algunos históricos jefes máximos del narcotráfico, ya tocará el turno a las cabecillas de la mafia política y con ellos podría ser más implacable, por tratarse de individuos triplemente traidores: a las leyes, a los sufragantes y a la Patria.
Si el gobierno mexicano deja de simular y manda a la cárcel a los gobernantes y funcionarios corruptos, nuestro país, además de recuperar la paz y seguridad anheladas, eliminará el ultraje a la soberanía nacional, por parte de los criminales y del gobierno norteamericano.
Paralelamente detendría el avance de la putrefacción, que está infiltrando y contaminando a todos los sectores de la sociedad. Si no se actúa a la brevedad, la nuestra será una generación perdida en la podredumbre.
(Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad estricta del autor).



