J. Salatiel Arroyo Zamora
A muchos no les gustará la presente reflexión, mucho menos el pronóstico. Pero, el propósito de nuestro trabajo no es agradar, ni tratar de quedar bien, si no expresar lo que pensamos y sentimos (con responsabilidad y respeto).
Y, aunque la mayoría de michoacanos repudia lo que sucede en el país, en el estado y los municipios, donde la corrupción crece, permitiendo la operación abierta, libre y desenfrenada de organizaciones criminales que secuestran, extorsionan, asesinan, esclavizando con terror a la población, sometiendo a las autoridades y poniendo a su servicio a las fuerzas de seguridad.
Situación que ya es del dominio público. En todos lados saben que nuestro país está controlado por los cárteles, realidad que sólo los mexicanos encumbrados en el poder, o inmersos en él, se niegan a aceptar.
Aun así, el triunfo electoral del 2027 será para el régimen, para los partidos en el poder, representantes del movimiento de regeneración y la cuarta transformación.
Pues, para la clase política, que ha venido cambiando de siglas (del PRI, al PRD y del PRD a Morena), el pueblo gobernado, los electores y todos los ciudadanos beneficiados con los programas sociales, costeados por los contribuyentes que pagan impuestos y que son utilizados por el gobierno como herramientas de control, son vasallos incondicionales, dominados con migajas, incapaces de recapacitar y rebelarse, como la gallina desplumada por Stalin.
Al respecto, se cuenta que en cierta ocasión José Stalin pidió a sus sirvientes una gallina, la que tomó con fuerza en sus manos y comenzó a arrancarle las plumas, mientras el ave -inmovilizada- se retorcía de dolor. Una vez desplumada, el dictador ordenó a sus súbditos que observarán lo que iba a suceder con el animal.
Puso a la gallina en el suelo, tomó un puñado de trigo y comenzó a tirarlo mientras se alejaba de ella. La gallina, adolorida y ensangrentada, corrió detrás de su verdugo dando vueltas por toda la sala, recogiendo las migajas que el tirano le lanzaba. Fue entonces que el “político” absolutista y opresor se dirigió a sus subordinados:
“¡Así de fácil se gobierna a los estúpidos!”
Pues la gallina perseguía a su victimario, a pesar del dolor que le causó. Así son la mayoría de los pueblos, persiguen a sus gobernantes y políticos a pesar de los daños y agravios que les causan, por el simple hecho de recibir dádivas que a otros cuestan, promesas fantasiosas y favores que son parte de la obligación del mandatario.
Esta fábula describe perfectamente el control que ejercen los gobiernos dictatoriales en sus “gallinas”, ciudadanos incapaces de reflexionar y sin criterio, que siguen ciegamente a individuos ambiciosos, perversos y farsantes como si fuesen salvadores.
En el pasado reciente, en nuestro estado y el país entero, existía oposición electoral real, que inspiraba esperanzas en un cambio verdadero -sin embargo, jamás la vía electoral (representante de ambiciones personales de poder y dinero) ha significado transformación positiva para la colectividad-.
No obstante, había esa oposición, fiscalizadora y crítica, generadora de equilibrio ante los excesos de poder. Esa lucha antagonista era encabezada inicialmente por Cuauhtémoc Cárdenas Solorzano y posteriormente por Andrés Manuel López Obrador.
Ese movimiento, forzó la democratización de los procesos electorales en el país, para establecerse ellos en el poder, de la mano de los cárteles del narcotráfico, e instaurar una dictadura criminal. Eliminando por completo cualquier indicio de oposición electoral, política y social.
Hoy, los gobiernos de la Cuarta Transformación no tienen adversarios políticos organizados, sólidos y unidos, que contribuyan en la creación de contrapesos a los excesos del gobierno, no existen voces disidentes al centralismo omnipotente de los ejecutivos, todo ha sido avasallado por el régimen cuatroteísta.
Hasta los integrantes del Poder Judicial fueron escogidos para convertirse en subordinados de los interese del ejecutivo y su partido, convirtiendo este régimen en tiranía.
A muchos ciudadanos mexicanos los han prostituido con privilegios, a la mayoría los complacieron con migajas (como a la gallina de Stalin), algunos se encuentran intimidados y otros no poseen la facultad de razonar, o no les interesa. Estos últimos y los pobres son los preferidos del sistema gobernante: “Ayudando a los pobres va uno a la segura, porque ya saben que cuando se necesite defender (en este caso la transformación), se cuenta con el apoyo de ellos. No así de los sectores de clase media, ni con los de arriba, ni con los medios, ni con la intelectualidad. No es un asunto personal, es un asunto de estrategia política”. Afirmaría el líder máximo del movimiento de transformación.
En resumen, las libertades (de decisión, asociación y expresión) han sido suprimidas, con privilegios, beneficios y amagos a la propia vida. Lo que se demuestra con el asesinato de más de 50 periodistas, sólo en el régimen de la 4T, el más sangriento para el gremio en la historia del país.
Las mismas otrora poderosas organizaciones políticas están siendo desaparecidas, disminuidas, dominadas y absorbidas, como la CNC, la CNOP, CTM, PT, PVEM, PRD, PRI.
Estrategias que se ejemplifican con mayor contundencia en Michoacán. Donde, ante la dominación absoluta de la competencia externa, a través del sometimiento de los partidos y personajes “opositores”, la disputa será con mayor fuerza al interior del movimiento en el poder.
La verdadera lucha política y electoral en Michoacán será entre el grupo en el gobierno del Estado (y controlador del partido Morena), representado por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, contra la disidencia que encabeza el senador Raúl Morón Orozco, respaldado por la presidenta de la república.
Con excepción de Morón Orozco, todos los demás aspirantes y futuros candidatos -especialmente a la gubernatura- son impulsados o manejados por el gobernador, incluido el más fuerte proyecto del Partido Acción Nacional, Alfonso Martínez Alcázar.
Así como el más popular, que muchos quieren como aspirante presidencial, por personificar los anhelos de millones de mexicanos, que desean ver a un gobernante enfundado en el papel de comandante supremo de las fuerzas de seguridad, empuñando un arma para encabezar los contingentes oficiales en la defensa de los derechos, las libertades y la vida de sus gobernados.
Aunque sea puro teatro electorero y las ejecuciones sigan -incluso a la alza- pero quieren que al menos hagan algo, siquiera simulado, en lugar de ignorar el problema o cínicamente defender a los criminales, pidiendo clemencia para ellos, y abrazos.
Otras aspirantes a la gubernatura, abiertamente respaldadas por el gobernador y su gabinete, son: Fabiola Alanís Sámano, Gladys Butanda, Gaby Molina y Yarabí Ávila, por el momento.
Tratan a toda costa de cerrarle el camino a Raúl Morón o presionar negociaciones ventajosas, particularmente impunidad, para garantizar que no les pase a ellos lo que está sucediendo con Silvano.
Pero sólo están forzando condiciones adversas para todos, como provocar la animadversión de la presidenta de la república -que a nadie conviene- y obligar la postulación del Senador Morón Orozco a través de otras fuerzas políticas, como el PVEM y el PT.
En Zitácuaro, se especula que el gobernador y sus operarios prometieron al dirigente estatal del PRD, Octavio Ocampo, la presidencia municipal de la Tres Veces Heroica. Aspirante que, igual que a nivel estatal, encontrará la principal resistencia al interior de los partidos en el poder (Morena-PT).
Empezando por la dinastía gobernante, cuya cabeza visible preside el ayuntamiento, posición que pretende heredar a alguno de sus consanguíneos… o ya de “perdida” negociar una diputación plurinominal para él, la local para su hermana Vanessa o su hermano Juan de Dios y, obviamente, los negocios en el Ayuntamiento para “el doctor”.
Otro obstáculo para Ocampo Córdova sería Mary Carmen Bernal Martínez, diputada Federal del PT, quien siempre ha soñado con ser presidenta municipal de su tierra, para cumplir el anhelo más grande: tener a toda su familia junta (incluyendo pareja y cuñados) en cargos relevantes de la administración pública, en el municipio, en otros municipios o en el estado y federación, o donde pueda intercambiar posiciones e ingresos financieros con otros gobiernos.
Sin embargo, el rechazo de la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, a construir alguna eventual alianza con el PRD, dejaría a Octavio Ocampo en la orfandad. Además de conceder pretextos al gobernador y a su equipo para evadir el cumplimiento del pacto, si es que existe.
Pero en Morena no importa quien sea el candidato, pues con la operación y aplicación de los recursos de los programas sociales hasta una “vaca echada” gana.
Además, adversarios competitivos en otros partidos no se perciben, o están agazapados, esperando el momento oportuno para lanzar el zarpazo. Dicen que el PRI anda buscando perfiles ganadores para derrotar a la 4T y rescatar al municipio; pero, antes se tiene que definir, con la dirigencia estatal, si existe libertad para pactar.
No vaya a suceder lo de Morelia, donde Guillermo Valencia impuso a su hermano como candidato del PRI a la presidente municipal, con el claro propósito de fracturar el sufragio opositor y favorecer a sus aliados de la 4T, particularmente a Carlos Torres Piña como candidato del gobernador a presidente de la capital del estado. Pero ni así ganaron.
El PAN en Zitácuaro no existe, Mirna lo aniquiló, aunque a ella le fue y le sigue yendo muy bien.
Tal vez una alianza seria y leal (esto es casi imposible en política partidista y electorera, pero prefiero pensar que todavía existen hombres de honor, que le dan más valor a la palabra, que a sus propias ambiciones personales) entre los panistas auténticos, priistas serios y los impulsores de MC, de ser posible y si las condiciones lo permiten hasta el PVEM y probablemente el PT, podrían rescatar al gobierno municipal de Zitácuaro, con el apoyo incluso de las comunidades indígenas.
(Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad estricta del autor).




