*Tramo Infiernillo-Las Cañas, uno de los puntos rojos para el autotransporte federal: ATLAC
Adolfo Romero/Especial
Lázaro Cárdenas, Mich.-La inseguridad al transitar por la autopista “Siglo XXI” no solo se traduce en los múltiples accidentes mortales por el pésimo estado de la carretera en varios tramos, sino que también se siguen multiplicando los asaltos y robos a mano armada de vehículos particulares, y más aún de camiones de carga, de acuerdo con denuncia de la Asociación de Transportistas de Carga Federal de Lázaro Cárdenas (ATLAC).
Se cito el tramo Infiernillo-Las Cañas, de la autopista que sigue siendo una de las zonas más peligrosas para el autotransporte federal debido al robo de unidades y mercancías, advirtió Saúl Cuevas Vargas, presidente saliente de la ATLAC.
Aunque no precisó cifras ni frecuencia de los delitos, Cuevas Vargas subrayó que los robos en esa parte de la vía no pueden considerarse como rapiña -que ocurre generalmente tras un accidente-, sino como actos deliberados de ratería, pues las unidades son atacadas incluso sin siniestros de por medio.
“En ese tramo basta que un vehículo pare por una falla mecánica para que llegue gente a violar los sellos y bajar la mercancía. Eso no es rapiña, eso es robo”, enfatizó.
El dirigente lamentó la falta de comunicación en esa zona, por la ausencia de señal telefónica, lo cual representa otra desventaja para los transportistas, pero no para los delincuentes, quienes “llegan oportunos”.
En entrevista, Cuevas Vargas expresó su preocupación por la limitada presencia de fuerzas de seguridad y la falta de una corporación que sustituya efectivamente a la extinta Policía Federal de Caminos. “Teníamos mejor comunicación con ellos. Nos hace falta”, afirmó.
Aunque este gobierno federal prometió una nueva corporación de seguridad para las carreteras, aseguró que en Michoacán aún no se ha visto su presencia, a diferencia de otros estados. “La Guardia Nacional ha sido más distante. Si su mando no les indica actuar, simplemente no lo hacen”, criticó.
No obstante, reconoció que en ocasiones sí ha habido apoyo de la Guarnición Militar y de unidades del Ejército que bajan desde Las Cañas para realizar recorridos disuasivos. “Con ellos sí hemos tenido algo de respaldo, aunque los cambios de mando interrumpen la continuidad del entendimiento”, añadió.
Lo más lamentable es que se siguen robando, incluso, las unidades completas y han desaparecido a algunos operadores.



