Especial/ portalhidalgo.com
Lejos del ánimo festivo que previo y en este día de inauguración permeó en Alfredo Ramírez Bedollo, principal beneficiario de la obra de relumbrón, una falla mecánica obligó a sus pender el servicio y hacer maniobras en una cabina presuntamente para rescatar a un pasajero,
A escasas horas de la suntuosa celebración que provocó echar la casa por la ventana al titular del Ejecutivo estatal como nunca antes en su desdibujada gestión, el sistema eléctrico presentó averías y por varios minutos la gente estuvo en peligro y absoluta zozobra.
Las gráficas que comenzaron a circular en redes junto con un video, dan testimonio de lo acontecido sin que hasta el momento haya una versión oficial de lo acontecido.
El teleférico de la muerte por los antecedentes de sangre y ultimados que arrastra en su obsesiva construcción por parte del gobierno de Morena, tuvo en vilo a decenas de pasajeros que se quedaron suspendidas en las alturas, generando crisis nerviosas y pánico en muchas de ellas.
Con un costo inexplicable de casi 4 mil millones de pesos, que contrasta con el proyecto que se fragua en Querétaro de tan sólo 800 millones de pesos con el doble de recorrido que el colapsado en su inauguración, sigue despertando sospechas del por qué tanto apremio y atropellos de poder para su ejecución.
El gozo se fue al pozo y aun cuando se canalizaron millonarios recursos para publicitarlo en medios de cobertura nacional, la gente que hoy hizo uso de este modelo de movilidad en su inmensa mayoría lo hizo, gracias a los miles de boletos que de manera previa el fallido gobierno repartió entre los uruapenses.
Las fallas técnicas registradas a menos de tres horas de su inauguración, obligan una explicación técnica confiable por las vidas humanas que estarán en juego.







