Orlando Daniel Hernández
El robo de distintivos católicos no sólo se presenta en templos o parroquias, también alcanzan a los altares improvisados.
Ahora le tocó al Cristo del Planetario una pequeña figura de metal incrustada en un árbol y en donde se persignaban y oraban deportistas y paseantes.
Este cristo que fue arrancado de su lugar junto a una placa metálica fue montado por un espontáneo durante la pandemia.
Ahora en el sitio sólo se encuentra una cruz armada con unos pequeños palos de madera.
Sin embargo, esto no ha sido factor para quienes pasan por el sitio, aún se paran ahí, oran , piden plegarias y de persignan













