Orlando Daniel Hernández
Se ha vuelto muy común que la gente lleve entre sus brazos a sus perros, será modismo o una costumbre.
Por lo menos en el Boulevard García de León la práctica se ha hecho común sobre todo con canes de cierta raza.
Quizá la defensa del acto se origina porque los dueños de los canes no quieran que compartan con sus similares.
Pero los canes en su mayoría se muestran nerviosos o irritables luego de que los dejan fuera de hábitat, no olfatean ni marcan terreno y ni siquiera corren o se mueven.
Esto podría ser maltrato animal.
Y es que para los perros resulta vital moverse y convivir con sus congéneres.




