La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Michoacán expresa su profunda indignación y condena enérgica por el asesinato de Bernardo Bravo, presidente de Citricultores del Valle de Apatzingán y encargado del tianguis limonero, cuyo cuerpo fue encontrado con signos de violencia en la carretera Apatzingán-Presa del Rosario.
Este crimen, cometido apenas unas semanas después que Bernardo Bravo denunciara públicamente la extorsión, inseguridad y violencia que afectan al sector limonero, exige una respuesta inmediata y contundente del Estado mexicano.
Desde Coparmex Michoacán exigimos a las autoridades de los tres niveles de gobierno esclarecer los hechos, identificar y castigar a los responsables materiales e intelectuales, y garantizar condiciones reales de seguridad para quienes trabajan y producen en el campo michoacano.
El sector agrícola de Michoacán, base de nuestra economía, necesita garantías mínimas para producir, comercializar y vivir en paz. Ningún productor, empresario o trabajador debería enfrentar amenazas, extorsiones o violencia por cumplir con su labor.
Coparmex Michoacán y la Comisión de Seguridad de la misma, llama a las autoridades estatales y federales a reforzar la seguridad en las zonas productivas, garantizar protección efectiva para el sector agroalimentario y establecer mesas de trabajo permanentes que escuchen directamente las denuncias y generen soluciones oportunas junto con productores, fortaleciendo la coordinación, la seguridad y la confianza ciudadana.
El esclarecimiento de este crimen y la protección de nuestros agricultores serán una prueba clara de la voluntad real del Estado para hacer valer la ley, frenar la impunidad y reconstruir la confianza ciudadana



