*Reyes Galindo, otro oportunista
*Octavio Ocampo, mÁs congruente
*Memo Valencia con una neurona, y discapacitada
José Cruz Delgado
Tras la rebelión de campesinos y campesinos que exigían mejores precios para el maíz, salieron a relucir los políticos y políticas oportunistas que después de ahogado el niño se desgarran las vestiduras por las y los hombres del campo, es el caso de la diputada local morenista, Fabiola Alanis, aspirante a la candidatura al gobierno de Michoacán que quien de pronto le llegó el amor, y hasta ahora se dio cuenta que en Michoacán miles de familias dependen del cultivo de maíz y otros granos básicos, y reconoció su esfuerzo como pilar de la soberanía alimentaria nacional, pero antes del paro ni siquiera volteaba a verlos.
Fue necesario que las y los productores de maíz cerraran carreteras para que la maldita 4T volteara a verlos. La legisladora aprovechó la ocasión para sacar raja política y se volcó en elogios para para la presidenta Claudia Sehimbaum a quien la puso en un nicho al calificarla como una mandataria con sensibilidad social y compromiso con la justicia rural, y fue más allá al celebrar que la presidenta haya tomado la decisión de aumentar el presupuesto destinado al campo y fortalecer los mecanismos de apoyo a pequeños y medianos productores, cuando desde la administración anterior se retiraron los programas de apoyo al agro.
Pero no fue el único, el diputado por MC, Toño Carreño Sosa, presentó una iniciativa a favor del campo michoacano, que pretende además erradicar la desnutrición, anemia y la carencia alimentaria en la entidad, y curiosamente se percató de que más del 20 por ciento de la población del estado enfrenta algún grado de carencia alimentaria, mientras que la desnutrición crónica infantil y la anemia en mujeres y niñas persisten como fenómenos alarmantes en diversas regiones rurales e indígenas, indicó el diputado.
Si bien lamenta la falta de apoyo integral a los campesinos mexicanos, al grado de que tuvieron que tomar carreteras para buscar precios justos a sus productos, anteriormente tampoco volteó a verlos. Es una iniciativa oportunista pues no dijo cómo hacerle para que esos niños, niñas y mujeres van a combatir esa anemia que dice que padecen por desnutrición, ¿y los recursos para que compren sus alimentos de dónde van a salir?
Fue más congruente el diputado perredista Octavio Ocampo que, ante la crisis de precios que enfrenta el campo michoacano, presentó ante el Pleno de la 76 Legislatura un acuerdo en respaldo a las y los productores de maíz cuyo fin fue exhortar a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural para que implemente un Programa Extraordinario de Apoyo a la Comercialización del Maíz, que permita a los productores mitigar el bajo costo que enfrenta este cultivo.
Algo muy difícil, pero al menos no sacó raja política. Tiene razón, el maíz constituye un pilar de la economía rural, la seguridad alimentaria y la cultura en Michoacán, pero aún así el agro está abandonado gracias a la 4T.
Además, advirtió que la presencia del crimen organizado en ciertas regiones del estado, que acapara la venta de fertilizantes, semillas, químicos y fumigantes, eleva significativamente los costos de producción, situándolos entre cinco mil y cinco mil 500 pesos por tonelada.
Tiene razón Ocampo, los acuerdos alcanzados con los productores no alcanza a cubrir la totalidad de lo que los productores requieren, pero algo es algo. Digo.
(Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad estricta del autor).



