Ángel Dehesa Christlieb
Pues ahora sí… la realidad se puso al brinco.
La presidenta ya tenía planeado su puente, comenzando en El Rollo de Oaxtepec, desde el cual dictaría una mañanera en flotis, para continuar con una visita a un puesto de garnachas de la carretera y cerrar en el palenque de la Feria de San Marcos.
Al parecer, no será así.
Hace mucho que sabemos que, así como en Dinamarca, hay algo podrido en Sinaloa y, durante mucho tiempo, la presidenta y sus matraqueros se dedicaron a levantarle la mano a Rocha Moya, a hacerse los ofendidos y a tapar el sol con conciertos de Shakira.
Quizá porque, con tantito que le rascaran a Rocha, le quitarían la máscara como en Scooby Doo y AMLO estaría debajo.
No me encanta que el gobierno de Trump, el cual ha de tener más dinero sucio que el dueño de una compañía procesadora de estiércol, nos dicte qué hacer y qué no pero, pues eso es lo que pasa cuando la gente ignora la evidencia o piensa que dar de gritos, hacerse los ofendidos en cadena nacional o “estar del lado correcto de la historia”, les da impunidad.
¿Dónde quedaron los indignados senadores, esos de dedo flamígero y adjetivo veloz, que pedían la cabeza de Maru Campos y la citaban para un linchamiento público?
¿Por qué no están diciéndole a Rocha Moya que venga y nos explique lo que está pasando?
Digo, no es como si lo que pasó le resulta sorpresivo a nadie, Sinaloa lleva mucho tiempo con un problema de seguridad, la diferencia es que antes lo admitían y ahora lo niegan.
¿Será porque los narcos pusieron a uno de sus empleados en el palacio de gobierno?
En una nota menos estridente, pero no menos importante, Banxico reportó pérdidas por más de 400 mil millones de pesos, por lo cual no hay remanente para entregarle al gobierno federal.
Esto no es culpa directa del gobierno y se da por una serie de factores, como la apreciación del peso frente al dólar, peeeero…
Si yo pensara que nuestro actual gobierno maneja muy bien el dinero y no se dedica a tirarlo en obras que nunca serán rentables, o en programas sociales diseñados para comprar votos y no para ayudar a quienes los reciben en el largo plazo, quizá me preocuparía menos.
El hecho es que, al ritmo que vamos, no va a haber dinero que alcance, sin importar si se van sobre nuestros AFORES, nuestras cuentas bancarias o nuestras estampitas del Mundial.
Vamos a ver cómo nos va.
Las semanas que vienen se adivinan pesadas y, aunque algunos se alegren de que le “vaya mal” a Claudia Sheinbaum, el hecho es que es la presidenta de nuestro país y lo que haga o deje de hacer nos afecta a todos.
Si pensara que a nuestra presidenta le resulta fácil adaptarse cuando las cosas no salen como ella quiere, o que tiene asesores contratados por su capacidad y no por su obediencia ciega, perdón, lealtad, los cuales le darían una buena estrategia para capotear el temporal y ella procuraría seguirla porque, a pesar de lo que está pasando con Rocha Moya, ella no tiene cola que le pisen, ni nadie a quien proteger en, no sé, Palenque y sus alrededores, entonces estaría más tranquilo.
Pero, a diferencia de los de MORENA, yo sí veo la realidad.
Y no la veo bien..



