Orlando Daniel Hernández
Impotencia, rabia y dolor fueron parte de las expresiones emanadas durante la manifestación que esta tarde emprendieron familiares, amigos y población solidaria ante el asesinato del líder limonero Bernardo Bravo Martínez.
Vestidos de blanco, el contingente partió de fuente de Las Tarascas hasta la Catedral de Morelia en donde, se unirán en la homilía por el descanso eterno del joven empresario quien fuera ejecutado el lunes pasado por la mañana en Tierra Caliente.
Desde Apatzingán, los dolientes se trasladaron hasta la capital Michoacana para unirse a favor de la Paz.
Los llantos de la familia de Bravo Martínez alcanzaron a parte de sus amigos que no dejaron de orar durante la marcha.
A otros se les notaba el rostro lleno de impotencia y dolor ante la muerte de quien se atrevió a denunciar la mano del crimen organizado, la mano de la extorsión y de la impunidad, sin ser escuchado por el gobierno de Morena.







