Las fiestas de fin de año, con sus cambios en los horarios de comida, el aumento en el consumo de azúcares y grasas, y la alteración de rutinas, representan un riesgo para la estabilidad de los pacientes crónicos. Ante ello, se hace un llamado a no interrumpir sus tratamientos médicos durante las celebraciones de esta temporada.
Suspender la medicación o descuidar las indicaciones médicas durante este periodo puede desencadenar crisis, descompensaciones graves y requerir hospitalización de emergencia, principalmente en aquellas personas que padecen diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares o cáncer.
Para garantizar unas fiestas seguras y saludables, se recomienda a los pacientes con comorbilidades mantener rigurosamente los horarios y dosis de los medicamentos prescritos por su médico. Así como seguir una dieta balanceada, controlar la ingesta de alimentos altos en azúcares, sodio y grasas, y mantener la actividad física.
Si el médico lo permite, limitar estrictamente el consumo de alcohol, ya que puede interferir con la efectividad de algunos medicamentos.



