Orlando Daniel Hernández
La deleznable imagen del rancho Izaguirre en Jalisco, convertido en un campo de exterminio sumó a Morelia al acto nacional en memoria de los desparecidos.
El kiosko de la plaza de Armas exhibió pares de zapatos, lágrimas, enojo e impotencia, ante las escenas inauditas encontradas por colectivos.
Alrededor de más de mil 500 personas fueron reclutadas y exterminarlas en ese campo de concentración, es inaudito, repetían una y otra vez las personas concentradas en el centro de la ciudad.
Exigimos un alto a la violencia y queremos justicia se repitió una y otra vez por parte de quienes llevan años buscando a su familiar, hijo, hija, hermano, padre o madre.
El ambiente fue tenso, donde la único que se exigió a las autoridades fue justicia, ante los actos de violencia, desaparición forzada y muerte que quiebra familias, lacera recuerdos y que exhibe toda un colusión entre el crimen organizado y narco autoridades.










