Orlando Daniel Hernández
Sí, es don Abelito, el señor de los mazapanes, el que se gana la vida vendiendo estos dulces en la calle sobre la Avenida Villa Universidad, por el rumbo del Zoológico de Morelia, quien tuvo que dejar su trabajo en diciembre para recuperarse de una caída que le provocó una fractura de cadera, pero quien hoy ha vuelto a la calles.
Desde fin de año la indicación médica fue primero guardar reposo y luego comenzar con su rehabilitación, ya lo hizo y nuevamente esta trabajando, es todo un ejemplo.
Y mientras don Abel se recupera, algunas personas le han tendido la mano, como Marycarmen, quien hasta hoy no lo ha dejado sólo, sobre todo con los gastos que este accidente implica.
La buena noticia es que don Abelito va evolucionando favorablemente.
Sin embargo, no sólo son los gastos de sus medicamentos y rehabilitación, don Abel tiene muchas necesidades, pues su situación es muy precaria.
Don Abelito no tiene familia, pero sí una nieta, que aunque no lleva su sangre lo ve como su propio abuelo, y es ella quien se encarga de su cuidado.
Y aunque su trabajo es muy modesto, don Abelito se entretiene y genera ingresos por vender sus mazapanes.
Con 86 años, el señor Abel Zamudio alza la voz y clama ayuda para medicinas y vitaminas, sin embargo, es fuerte y se postrá todos los días en la esquina que forman las calles de Alberto Alvarado y avenida Universidad y sin que si animo decaiga hace lo que puede vendiendo mazapanes.
Don Abel vive por Santa Cecilia y uno de sus mayores preocupaciones es el ir y venir a trabajar, pero dice que tiene ángeles de la guarda que lo ayudan a moverse.



