Alberto Vieyra Gómez.
Una vergüenza nacional fue la deplorable forma en la que la presidenta científica enseñó el cobre ante la Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado Parisca, se negó a felicitarla.
Todo México ya sabe que Claudia Sheinbaum no está con su pueblo ni con sus luchas sociales, ni con la democracia de a deveras. Todo México ya vio de qué lado está la presidenta científica, ella apoya con toda su alma a los tiranos dictadores como Nicolás Maduro, Vladimir Putin, Miguel Díaz-Canel, Daniel Ortega y tal y tal.
Y tan está de lado de los dictadores que este lunes anunció que no asistirá a la Cumbre de las Américas porque ahí no comulgan con los dictadorzuelos ya mencionados. México quedará excluido y todo por una infame ideología que segrega a la nación azteca del concierto de las naciones en un mundo multipolar en el que hay que sumar y no restar.
La presidenta científica resta porque esta con Nicolás Maduro, quien robó las últimas elecciones presidenciales en Venezuela y donde no existe la democracia. Claudia prefiere a los rufianes que combate ferozmente a la oposición y todo aquél que ose disputar el poder y para colmo Estados Unidos lo ha señalado a Nicolás Maduro como un narcoterrorista.
Su caída parece inminente, pero antes perseguirá a María Corina Machado, una mujer ciertamente con muchas luces de inteligencia, que dicho sea de paso le están haciendo falta a la presidenta de México, a quien también por desgracia le hace buena falta la ciencia política. Con tales deficiencias disque representa a México.
Esta semana cuando menos media docena de compatriotas me dijeron que pintan su raya de la presidenta científica, que votaron por ella para que nos represente a todo el pueblo de México, no solamente a los que comulgan con los dictadores.
Si a mí me preguntarán si yo estoy conforme con que la presidenta científica me represente ante el concierto de las naciones, yo respondería que no, mientras ella comulgue con las dictaduras totalitarias.
También esta semana, doña Claudia volvió a enseñar el cobre apoyando a otro tirano que está en la cárcel en Perú, Pedro Castillo por haber intentado un autogolpe de Estado y exige que sea liberado para que retome el poder.
Después de que Gustavo Petro revelo que Claudia fue amiga suya y que fue representante en México de la guerrilla del M-19 que hoy está en el poder, es decir que fue guerrillera y como tal llevó en 1999 a la UNAM a la huelga más larga en su historia por casi 1 año, muchos compatriotas han entendido muchas cosas de la señora presidenta entre ellas que su popularidad se está yendo a pique peligrosamente porque la señora presidenta ha renunciado a representarnos políticamente ante las democracias de a deberás.
La señora presidenta habla de que México es respetuoso de la autodeterminación de los pueblos, es decir esgrime la Constitución y la Doctrina Estrada, esa de allá de la época del nopalito Pascual Ortiz Rubio y de Lázaro Cárdenas que era usada por los priistas para lo que les convenía, igual que ella.
Pero en la era priista, la Doctrina Estrada hizo que México se convirtiera en el hermano mayor del continente americano. México sumaba pueblos, hoy resta democracias y todo por el maldito comunismo totalitario.
(Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad estricta del autor).



