- El autoritarismo de Donald Trump se echa encima al mundo entero.
Alberto Vieyra Gómez
Toda Europa arropa al líder ucraniano Volodímir Zelenski. Mientras que Claudia Sheinbaum se queda en las garras de la bestia trumpiana, quien jura y perjura que la presidenta científica de México no ha hecho lo suficiente en contra al combate de las drogas, que ha Estados Unidos le dejan más de 500 mil muertes al año, 200 mil de los cuales mueren a razón del fentanilo. Donald Trump reafirma su condición de ser un lunático que podría arrastrar al mundo a una Tercera Guerra Mundial.
A Donald Trump no le bastan los 10 mil soldados que Claudia le puso a disposición en la frontera del Río Bravo, tampoco le gustan otros tantos soldados que hay en la frontera entre Chiapas y Guatemala, lo que ha reducido la migración de más de 100 mil personas a tan solo 30 mil personas por mes.
Pero tampoco le basta que le hayan puesto en charola de plata 29 narcotraficantes de alto perfil violando el principio jurídico de extradición y ya solo falta que diga que ahora quieren en charola de plata a los capos de la droga que son socios del gobierno de la 4T, a menos que doña Claudia nos salga con que ese gobierno de corte liberal-comunista no se investiga así mismo como ya ocurrió en Sinaloa, donde el tartamudo gobernador Rubén Rocha Moya ha logrado tal impunidad que hasta el junior Andrés López Beltrán le fue a tomar la foto para extenderle una credencial como militante distinguido de Morena.
En Estados Unidos saben que Rocha Moya y cuando menos otra docena de gobernadores morenistas están en la lista negra de Donald Trump y hasta en tres ocasiones la Casa Blanca ha señalado al gobierno morenista como un narco gobierno, otro tanto hizo esta semana el jerarca priista Alejandro Moreno ante miembros de la Internacional Socialista afirmando que “Morena es un narco gobierno”.
La sabandija del poder Donald Trump juega con Claudia, a la que le dio un mes de gracia para poner en marcha los aranceles en descarada violación al Tratado de Libre Comercio entre México, Canadá y Estados Unidos, este acto demencial de Donald Trump nos dice que él es partidario de una política comercial proteccionista y como todo gobierno autoritario se pasa los tratados y el derecho internacional por el arco del triunfo. Así son los dictadores para quienes la democracia es un cero a la izquierda.
La presidenta mexicana se durmió en sus laureles durante ese mes de gracia que le dio la bestia trumpiana y hasta se da el lujo de bromear parafraseando a Calimán, el hombre increíble cuando le decía al pequeño Solín: “serenidad y paciencia, Solí. Debemos actuar con cabeza fría”. Y durante un mes que se durmió debió haber tomado un avión e irse a entrevistar con Donald Trump para que no esté con que tenemos Plan B, C, D…
La Casa Blanca también nos ha hecho saber que durante las pasadas elecciones presidenciales los cárteles de la droga asesinaron a más de 50 candidatos y gente ligada a ellos y cuyos dominios del narco se extendían en un 75% de la república azteca.
Así que, si el gobierno de Claudia Sheinbaum quiere purificarse ante un delincuente llamado Donald Trump, va a tener que dejar de proteger a los narcos ligados a su gobierno y entregarlos a Donald Trump.
Pero aun así eso no nos garantiza el fin del fentanilo y de más mortíferas drogas que ha hecho de Norteamérica una sociedad consumista y una nación que se está autodestruyendo en un grave problema de salud pública.



