Alberto Vieyra Gómez
Las tribus chichimecas morenistas nos tratan como retrasados mentales. Estamos ente una clase política populista y simuladora que ha confundido a la nación azteca con un circo que usan para chamaquear. Todo lo que hacen es grotesco y sucio. Los cuatroteros le han dado en la madre al quehacer político, reduciéndolo a un vil circo de saltimbanquis.
También en la era priista solía simularse que había democracia. Por ejemplo, en 1976, el PAN no postuló a ningún candidato a las elecciones presidenciales del domingo 4 de julio de ese año y los priístas engañaban vilmente a los electores como si se tratase de algo mágico, preguntando “¿quién ganará la silla presidencial?”.
El ilustre periodista Jorge Ibargüengoitia, escribiría un artículo en Excélsior mofándose de ese ejercicio “democrático”. Y se preguntaba: ¿Quién ganará? ¿quién ganará la presidencia de la república?
Medio siglo después, esa maldita simulación democrática con Morena no se ha acabado, sino por el contrario se ha acentuado y la señora presidenta de la república nos trató a todos los mexicanos como viles idiotas, como seguramente se lo aconsejo el ideólogo y lingüista norteamericano Noam Chomsky, quien recomienda en un decálogo que los politicastros de izquierda y de derecha nos traten a los electores como chiquillos payaseando a más no poder.
Doña Claudia hizo que renunciará como encargada de asuntos jurídicos de la presidencia Cristina Godoy Ramos y la envío como encargada del despacho en la ex PGR tras haber mandado a la rechintola como embajador de Alemania a Alejandro Gertz Manero, quien demostró que la Fiscalía de la República no conoce la autonomía. Luego, la señora presidenta nos siguió chamaqueando al enviar una lista con 43 chambistas al Senado de la República, donde muchos senadores se pitorrearon de la pantomima presidencial.
En el Senado hicieron como que le hacían a la democracia apegados a la ley y de los 43 le mandaron a la señora presidenta una lista con solo 10 para que ésta retornará al senado una propuesta con solo 3, la elegida por el dedo sagrado más dos comparsas que recibirán algún premio de consolación por haberse prestado a semejante pantomima.
No faltaron las senadoras que se burlaron de semejante farsa y una de ellas se preguntaría de puritito pitorreo ¿quién será, quién será, quién será la nueva fiscal carnalita e independiente? Igual como se preguntaba Jorge Ibargüengoitia, hace medio siglo.
¿Y sabe qué? Las huestes chichimecas morenistas nos chorearon, sí nos chamaquearon porque nada de que la nueva fiscal de la república seria independiente, no. Por supuesto que sería Ernestina Godoy faltaba más caray, para servir solamente a la jefa de las fuerzas armadas.
Sí, doña Ernestina como fiscal carnalita tendrá un dilema monumental: ¿Cómo aplicará la ley cuándo se trate de criminales que tengan ligas con los cuatroteístas, como lo ha denunciado tantas veces Donald Trump y ha quedado de manifiesto en tantos escándalos que exhiben a las huestes chichimecas aliados con las mafias criminales? ¿Deberás aplicara la ley, trátese de quién se trate, como lo advierte?
Y en todo México hay calma chicha que presagia tormenta. Esos de las tribus chichimecas en la Cámara de Diputados, llámese Ricardo Monreal chamaquearon también a los productores agrícolas dándoles atolito con el dedo en el escabroso asunto de la Ley de Aguas Nacionales.
Los hombres del surco en México están encabronados de norte a sur y aparte de que advierten que los diputados traidores se las pagarán pronto y a Morena en las elecciones federales del 2027. Y al gobierno cuatroteísta le advierten también que ni se le ocurra mandar al ejército a reprimirlos en el cierre de carreteras y puntos neurálgicos donde se mueve la economía nacional, porque entonces sabrán quiénes son los hombres del campo.
(Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad estricta del autor).



