DE PE A PA/Injerencismo y sumisión

Alberto Vieyra Gómez

Volodímir Zelenski no se hincó ante la sabandija del poder Donald Trump, la presidenta científica Claudia sí. Todo el mundo fue testigo el pasado viernes de cómo los halcones duros de Washington encabezados por la bestia trumpiana y el vicepresidente acorralaron al líder ucraniano Volodímir Zelenski, diciéndole que era un malagradecido porque Estados Unidos le ha dado más de 300 mil millones de dólares para resistir en su guerra con Rusia, pero con muchas cosas de varón que le ha valido la solidaridad generalizada de toda Europa, Zelenski no se arrugo ni se hincó ante el imperio de las barras y las estrellas.

¿Por qué entonces con ese ejemplo de dignidad nacional, Claudia Sheinbaum no hizo lo mismo ante el mismo delincuente que quiso crucificar públicamente al presidente ucraniano?

En verdad es una actitud sumisa y muy extraña la que adopto la presidenta mexicana, esa que ahora presumen que es la cuarta mujer más fuerte del mundo.

¿Fuerte, cuando las huestes morenistas se le revelan y la exhiben como una presidente de la república débil y todo porque no es capaz de someter a los rufianes que quieren emular a las dinastías apoderándose del botín político en los estados de la república rindiendo culto al nepotismo?

Violando la Constitución, Tratados de Extradición y demás leyes, doña Claudia Sheinbaum le hecho la bolita a una cosa que se llama Consejo Nacional de Seguridad y le mando a la bestia trumpiana una auténtica ofrenda con 29 capos del narcotráfico y según el zar de la seguridad mexicana, Omar García Harfuch el trofeo, que por cierto ni lo ha agradecido Donald Trump fue por cuestiones de “seguridad nacional” y a ese extraño acto de sumisión le llaman traslado o entrega que viola derechos humanos, incluyendo los de Caro Quintero, ese que fanfarroneaba diciendo que “si me sueltan, yo pago la deuda externa de México”, pues si no se ciñeron a los tratados de extradición, entonces los 29 narcos se podrán enfrentar a cadenas perpetuas y penas de muerte, cuando menos media docena de ellos.

La cuestión es que en su desesperación y para evitar que ese delincuente llamado Donald Trump aplique aranceles con México, que también lo hará con Canadá a partir de este martes 04 de marzo, la presidenta científica se hincó ante Donald Trump.

¿Qué fue lo que hizo Claudia Sheinbaum con esa entrega o traslado de cárceles mexicanas a norteamericanas de unos principales cabecillas del narco? ¿Por qué lo hizo, acaso tuvo miedo de que el loco Donald Trump atacara con drones, aviones o lo que sea las prisiones a través de operaciones militares relámpago? ¿Estamos ante una descarada sumisión, injerencismo o entreguismo al imperio Yankee? ¿No que México es una nación libre, soberana e independiente?

Mientras el gobierno cuatroteísta no demuestre jurídicamente y a plenitud lo que ocurrió la semana pasada, poniendo de parapeto al disque Consejo Nacional de Seguridad cualquier compatriota que pise la cárcel y sea requerido por la justicia norteamericana, estará en peligro de que sus derechos humanos sean violados al ser trasladado, no extraditado para que se le juzgué en Estados Unidos solamente por los delitos reclamados en el pedimento de extradición y correrá el peligro de enfrentar a la cadena perpetua o la pena de muerte.

Nadie en la historia del presidencialismo había hecho semejante acto de sumisión y lacayismo como el que hizo la semana pasada la señora presidenta científica.

En PortalHidalgo

Artículos Relacionados

Compartir:

Facebook
Twitter
Pinterest
LinkedIn

Escucha Radio Portal Hidalgo

Redes Sociales

Portal Hidalgo
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.