Orlando Daniel Hernández
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla reiteró cero tolerancia contra la inseguridad y le bajo el switch al crimen al sacar de circulación a más de 800 máquinas tragamonedas.
Acabar con estos espacios proclives a delitos no se detendrá en Michoacán, señalaron las autoridades.
En el Estadio Morelos, las máquinas tragamonedas fueron trituradas con maquinaria especializada, tras los operativos y decomisos por parte de las diversas corporaciones policiales.
Las acciones de inhibición y decomiso se concretaron en varias ciudades.
Las operaciones ilícitas de las máquinas reportaban una ganancia de hasta 9 millones de pesos mensuales.
Morelia, Uruapan, Zamora, Zitácuaro, Lázaro Cárdenas, Apatzingán y Zitácuaro fueron los focos rojos dónde los operativos fueron por cateos y evasión de impuestos.
Carlos Torres Piña Fiscal General del Estado dejó en claro las estrategias que se desarrollan en Michoacán contra los delitos.
No es una acción aislada sino un acto del Estado Mexicano para proteger a la ciudadanía, dijo.
Además, se combate a la Economía ilegal, el narcomenudeo y la extorsión.
José Antonio Cruz Medina, secretario de Seguridad Pública dijo que las máquinas tragamonedas representan un acto ilegal que vulnera a niños y jóvenes.
En Michoacán avanzamos con firmeza contra el crimen, señaló Ramírez Bedolla, quién afirmó que cada peso que se traga, cada moneda, es un dinero que llega a la delincuencia.
También es parte de la extorsión luego que se obliga a los dueños a que operen estos negocios.
En tres años se han decomisado en la geografía michoacana más de tres mil de estos minicasinos, señaló.
Son una fuente de ingresos del crimen organizado, insistió.








