Especial/ portalhidalgo.com
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla calificó de “fake news” las informaciones que dieron cuenta de maniobras de rescate en el teleférico de Uruapan apenas horas después de haber sido inaugurado y aceptó que tales labores sí se realizaron, pero “hace días, previo al arranque”
Sin aclarar eso sí por qué dichas operaciones de prevención no merecieron la amplia cobertura mediática que antecedió al bedollafest del teleférico, en el que se destinaron multimillonarios recursos sobre todo para medios de cobertura nacional, Ramírez Bedolla cayó en el simplismo de acusar sin nombrar para su gusto una obra de esta envergadura siempre va a despertar opiniones desbordadas.
En su comparecencia de inicio de semana ante los medios que le siguen el juego de difundir mentiras sin replicar, el mandatario michoacano tampoco comentó porqué se tardaron más de 48 horas en reaccionar para primero difundir trascendidos que se trataba del rescate de una persona que había “sufrido vahído” y otras versiones que buscaron justificar el desperfecto.
Por supuesto que tampoco entró en materia para decir cómo esas malvadas versiones esperaron hasta el día de la inauguración en inundar las redes sociales con videos del rescate “simulado” y las cabinas suspendidas sin movimiento alguno cargadas de personas, si es que fueron contratadas para este “ensayo” previo al festín por el arranque del teleférico de la muerte.
Fiel a la discursiva embustera que acompaña a los actores de Morena para evadir responsabilidad y tratar de justificar lo injustificable, Ramírez Bedolla centró su defensa en el ataque a seres imaginarios y perversos que en su imaginativo tiene donde seguramente, dicen los suspicaces, poco faltó que acusara a Silvano Aureoles, Leonel Godoy y al mismísimo Felipe Calderón, de haberle empañado su festejo al que obligó el oficialismo acudir bajo amenazas de despido o castigos ejemplares como las publicadas en sendos avisos intimidatorios contra alumnos, docentes y trabajadores del Colegio de Bachilleres.
Por lo pronto tampoco dio más datos que avalaran su dicho respecto a que en efecto “hubo simulacros de rescate en cabinas pero de días anteriores a la inauguración como protocolo”.
Además, resaltó que el proyecto del teleférico de Uruapan que ya entró en operaciones y muy ufano con la sonrisa sórdida que le caracteriza, resaltó que “cuando se realizan trabajos de tal magnitud hay de todo, como lo fueron fake news de eventuales fallas en su operación”.
Ramírez Bedolla, se aferró así a su desfasada aclaración para intentar convencer “que no hubo incidentes”, para rematar su lance bravucón con un “trabajo mata grilla, la operación está garantizada y estará a cargo de la empresa austriaca que lo construyó”.



