José Cruz Delgado
Lo he dicho en entregas anteriores, si la Universidad Michoacana tiene enemigos son el propio líder del sindicato de empleados Eduardo Tena Flores y el diputado petista y falso paladín de la justicia, Baltazar Gaona García quienes, por instrucciones del gobierno del Estado que lamentablemente preside el morenista Alfredo Ramírez Bedolla, lanzan ataques con misiles a la rectora Yarabí Ávila González para doblegarla, todo por una venganza política del nefasto mandatario, quien por cierto, debería estar en la lista negra de Estados Unidos por su presunta complicidad con el crimen organizado, según Vox Populi.
Para satisfacer su venganza contra la rectora, Ramírez Bedolla utilizó a uno de los caciques políticos de la región de Tarímbaro, Baltazar Gaona, mejor conocido como “Baltita”, un tipo siniestro, sin escrúpulos, falso redentor y protegido por el dueño del PT en Michoacán, Reginaldo Sandoval Flores.
La huelga de la Universidad Michoacana no tenía razón de ser, pero el dizque gobernador metió sus puercas manos y, primero dio presuntas instrucciones a “Baltita” para que desde el Congreso del Estado lanzara ataques contra la rectora, después utilizó a Eduardo Tena Flores para que hiciera estallar la huelga y así debilitarla.
El antecesor de Ávila González dejó un cochinero y una deuda que actualmente la Casa de Hidalgo no puede pagar pero el legislador en lugar de tratar de etiquetar recursos en el Congreso para cubrir pasivos laborales, le es más fácil acusar y atacar porque seguramente esa es la instrucción que tiene junto con Tena Flores.
El mayor coraje que le da al gobernador, a Baltita y a Tena Flores, no es que a Yarabí no la pueden doblar, ni se deja chantajear porque es una mujer fuerte, y esa fortaleza viene precisamente por su buen trabajo y disciplina financiera, así que por eso la detestan. Y como dijo Don Teofilito: ni la doblegarán porque no es dejada y sabe defenderse.
Por cierto, dicen que muy pronto se acabará la era de Los Gaona porque la gente está harta de ellos, bendito Dios si eso sucede, Michoacán no merece tener un diputado como él ni él municipio de Tarímbaro un alcalde como su hermano Eric Gaona, por cierto, es una demarcación marcada por la violencia y asolada por el crimen organizado que se apoderó prácticamente de sus tenencias y comunidades.
(Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad estricta del autor).



