ME LO HAGO FÁCIL/¿Hasta cuándo?

Ángel Dehesa Christlieb

A mí se me hace que el rey de España no tenía mucho que hacer y por eso, cuando fue a la exposición de “La mujer en el México indígena”, decidió volver a echar a andar el asunto de la Conquista y sus repercusiones.

Como cualquiera que haya analizado el comportamiento del régimen morenista a lo largo de siete años de existencia, sabe que lo fácil es echarlos a andar.

A riesgo de ser tachado como traidor a la patria y demás lindezas que hoy pululan por las redes, lo dicho por Felipe de Borbón se me hace muy sensato, lo que pasó en la Conquista y, en general, en toda la época de la colonización europea en diversos puntos de nuestro planeta no es nada de lo cual sentirse orgulloso, pero también es necesario poner las cosas en el contexto y en la época en la que ocurrieron.

La presidenta Sheinbaum, con esa capacidad de hacer suyo cualquier pleito, más si se lo heredaron por consigna desde Palenque y más si sirve para distraernos de todas las grietas que a diario le salen a su proyecto de país, luego luego salió muy digna a decir que reconoce el gesto, pero que no se le hace suficiente.

Llegó después una señora llamada Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, a darle su atizadita al fuego diciendo una sarta de estupideces como “llegamos los de la Cruz a imponer un nuevo orden y a demostrar que la vida es sagrada”.

Nomás le faltó decir “siempre y cuando los que estuvieran vivos donde llegáramos tuvieran nuestra misma religión y estuvieran dispuestos a servirnos y a darnos sus recursos”.

Las masacres de musulmanes en la Reconquista, la explotación de los pueblos africanos como esclavos, los abusos cometidos en todas las colonias que invadieron, el sistemático expolio de dichas colonias, la Inquisición, la Guerra Civil, la guerra sucia por parte del gobierno de Felipe González.

Y me quedo corto.

Lo único que saco en claro con las estridencias de Doña Chabela es que en ambos lados del Atlántico se cuecen habas y que, tanto allá como acá, los “políticos” están siempre dispuestos a subirse al carrito de los payasos, con sirenas, bombos y platillos.

Todo como pretexto para un discurso de nacionalismo rancio, en el cual ellos se erigen como guardianes del “honor de la patria”, con el cual distraen a quien se deja de lo que verdaderamente importa.

¿Y tú de qué lado estás?

Me dirán aquellos que piensan que tendríamos que tomar partido por los rancios locales o por los rancios foráneos.

De ninguno.

Soy mexicano.

No puedo hablar por los pueblos originarios porque no formo parte de ellos, aunque ellos sí forman parte de mí, son parte de mi herencia cultural y genética y me siento muy orgulloso de ello.

Me molesta profundamente, por lo tanto, que los actuales gobernantes, encabezados por el “Grande de Macuspana”, se suban al carrito de la “reivindicación” de dichos pueblos “exigiendo” del otro lado del Atlántico, cuando más bien deberían ocuparse de mejorar su situación en aquí y ahora, concientizando a los mexicanos de hoy acerca del profundo racismo y discriminación que todavía existe en nuestro país.

Me ofende sobremanera que un megalómano desbocado se permita ignorar las evidencias históricas, según él para homenajear y honrar a dichos pueblos, cuando, realmente lo que hace es ignorar lo que ellos eran en aras de utilizarlos para justificar su visión del mundo y su proyecto de poder.

Soy mexicano.

Me habría gustado que, cuando me enseñaron historia en la escuela, también me hicieran sentir orgulloso de mi herencia española, la cual existe y tampoco fue únicamente de sangre y de horror, porque, casualmente, todos esos señores a los que nombran cada 15 de septiembre, mientras se cuelgan de la campanita, provienen de ahí, así como el idioma que hablo y que me permite escribir estas líneas y mucho de lo que es este país que tanto quiero.

Soy mexicano

Me habría encantado que me dijeran, como lo aprendí después, que mi país, mi México de hoy y, por lo tanto, yo como mexicano, tengo una tercera raíz que viene de África, de ese lugar donde los señores de la “vida sagrada” fueron a extraer esclavos para sus colonias

Soy mexicano

Mientras no reconozcamos que la Conquista y la Colonia ocurrieron en una época menos evolucionada (los actuales acontecimientos me hacen dudarlo a veces), en la cual los pueblos DE TODO EL MUNDO se conquistaban unos a otros y el que tenía mejores armas o más fuerza trataba mal a los que no y que no podemos cambiar la historia (como pretenden en MORENA o la señora Ayuso), pero sí aprender de ella, seguiremos dándole a los actuales aspirantes a conquistador el pretexto perfecto para dividirnos, victimizarnos y distraernos de lo que realmente importa.

¿A poco creen que si España nos ofrece una disculpa cambiarán nuestros gobernantes el discurso y dejarán de buscar pretextos para estar “justamente ofendidos y recoger las reivindicaciones históricas”?

A ellos no les interesa una disculpa para lograr el acercamiento, el perdón o eliminar los rencores, sino para seguir dándole vueltas a lo mismo una y otra vez y seguir en ese eterno círculo de victimización que tan rentable les sale.

¿Para cuándo se disculparán ellos con nosotros que tan mal nos han quedado?

Soy mexicano

Soy producto de tres culturas, ninguna era perfecta, ni yo tampoco.

Quiero aceptar mis herencias, reconciliarme con ellas y tomar lo bueno de cada una para mejorar y aprender hacia el futuro.

¿Ustedes?

En PortalHidalgo

Artículos Relacionados

Compartir:

Facebook
Twitter
Pinterest
LinkedIn

Escucha Radio Portal Hidalgo

Redes Sociales

Portal Hidalgo
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.