• Sin rubor la transformaron en cártel de delincuencia y corrupción
Miguel A. Rocha Valencia
Muna Dora Buchahin, exdirectora forense de la Auditoría Superior de la Federación descobijó la corrupción donde el nuevo titular de la ASF, Aureliano Hernández Palacios, era el gran operador, donde se negociaban las observaciones al gasto de los estados, municipios y demás dependencias a cambio de dinero.
Para la denunciante, el organismo dependiente de la cámara de Diputados es uno de los más grandes focos de corrupción e impunidad más grandes de México, donde se compran y venden observaciones a los gobiernos y dependencias desde que está el grupo que encabeza el nuevo auditor, Hernández Palacios y al cual pertenece el anterior, David Colmenares Páramo.
Y no de hoy sino de siempre, quien dejó el cargo, fue comparsa y tapadera del anterior presidente quien cuando mucho le hizo observaciones por la “no justificación de 65 mil millones de pesos, cuando fueron cientos de miles de millones los que fueron desviados sin explicación, además de los contratos que se repartieron incluso a empresas sin razón social registrada o sin capacidad para proporcionar los servicios o materiales y equipos contratados.
Tampoco es reciente que la familia del nuevo auditor está al servicio del gobierno y en particular de la actual presidenta desde que era alcaldesa en Tlalpan y después en el gobierno de la Ciudad de México y con ello también cierran la pinza con el Tribunal, la fiscalía general de la República, la Agraria y las ventanillas de “negociación” de la propia ASF, o sea Auditoría Especial de Gasto Federalizado, donde se negocian las observaciones al ejercicio presupuestal.
En este espacio ya habíamos comentado al respecto, pero estábamos equivocados pues resulta que David Colmenares no era la cabeza del grupo, sino parte de ese cártel que encabeza el papá del nuevo auditor, tan cercano a la presidenta que la sustituyó en anteriores cargos.
Y si es así, no hay duda acerca de a quien habrá de responder Hernández Palacios como lo hizo en su momento Colmenares Páramo cuando se le cuestionó sobre las pérdidas y costos reales en torno a la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México donde los 600 mil millones de pesos fueron corregidos a la cuarta parte y no se tomaron en cuenta los cuatro mil millones de dólares de dólares que se pagan con el TUA del AICM a razón de 200 millones de dólares anuales.
También se explican los pocos miles de millones reclamados por no justificarse o simplemente desaparecer e incluso las que se realizaron desde la hoy secretaría Anticorrupción a cargo de Raquel Beunrostro Sánchez sobre el Tren Maya con un sobreprecio de más del doble y que le costó la chamba al anterior titular. Y es que ni modo que la 4T se audite a sí misma o se meta en una investigación de su propia corrupción.
El caso es lo mismo, la Auditoría Superior de la Federación dejó de ser un instrumento fiable de fiscalización y sus mismos integrantes se delatan como el caso de Muna Dora Buchahin, exdirectora forense de la Auditoría Superior de la Federación quien involucra a varios de los Hernández-Palacios-Mirón como parte de ese clan de “puros hombres”.
Y la corrupción va a continuar y a cubrirse los manejos indiscriminados del presupuesto por parte del oficialismo sin que prospere ninguna denuncia como las que ha hecho la misma exdirectora forense de la ASF q incluso plasma en un libro de su autoría y por lo cual, afirma, es perseguida por el poder.
Para colmo, ya no existe siquiera el INAI que de algo servía, aunque el gobierno no quisiera informarle de nada; la única alternativa son los organismos civiles para conseguir información, esa que sólo se guardan entre cómplices.
Porque si ya de por si no existían datos fidedignos acerca de la corrupción existente en el gobierno, ahora los van a resguardar más al menos a nivel federal, y la “clientela” que dejará ingresos “negros” al nuevo titular, serán algunas dependencias, gobiernos estatales y municipales, donde según afirma Buchahin, es experto el señor Hernández Palacios.
(Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad estricta del autor).


