Orlando Daniel Hernández
Sobre la fachada de Palacio de Gobierno que nuevamente fue víctima de pintas y cristales rotos de ventanas por la marcha feminista del #8M quedan otras huellas.
Son rostros de fotografías en papel de aquéllos que sufren el embate de acusaciones por hostigamientos sexuales, presuntos violadores, a quienes acusan de golpeadores y abusadores.
Aunque también se enlistan fotos de papel totalmente pegadas a los muros de cantera de funcionarios públicos y de algunos legisladores.
Algunas gráficas se repiten, y son vistas por quienes transitan por la antigua calle Real y se quedan pasmados por los daños al inmueble de las feministas que expresaron su rabia, dolor e impotencia ante el yugo de quienes llaman sus vilentadores.
La operación limpieza inicio sobre este y otros edificios públicos, además de comercios y propiedades privadas, quitarán las huellas de las clamas pero no la escencia del llamado de justicia y cese de lo que llaman patriarcado.













