Miguel A. Rocha Valencia
Algo raro está pasando con la información ya que mientras oficialmente se informa que por 33 mes consecutivo de registró una caída en el registro de patrones o empresas en el IMSS, se reporta un crecimiento “histórico” en el empleo.
La contradicción de los números oficiales aumenta cuando se da a conocer que la producción y exportación de automóviles cayó, que la construcción y manufacturas siguen a la baja y que la racha negativa en la “desaparición” de empresas se extiende por dos años consecutivos, marcando así la peor caída desde 1998.
De 2024 a la fecha, se han dado de baja 41 mil patrones registrados, de los cuales 24 mil 367 corresponden al año pasado mientras en lo que va del presente se mantiene la tendencia con 6 mil patrones menos, con lo cual datos obtenidos por IA, se afirma que “esta situación es considerada la peor caída desde 1998, superando las cifras negativas registradas durante la crisis económica de 2008-2009”.
Entre las principales causas del fenómeno están la dificultad para mantener negocios, el aumento de los costos laborales, la implementación de mayores medidas de seguridad y fiscalización por parte del IMSS en la apertura de registros, además de los ajustes al laza de diversos impuestos.
En el universo de afectadas están las micro, pequeñas y medianas empresas son las más afectadas, representando alrededor del 56% de las pérdidas, siendo el sector comercio uno de los más impactados.
De ahí que cuando se habla de generación de empleo, los números se cuestionan sobre todo cuando de un diario financiero a otro economista las fechas cambian y uno habla de repuntes en el empleo a febrero de 2025 y el otro a febrero de 2026 con los mismos números, en tanto Gabriela Siller de Banco Base reitera la caída de empresas registradas o sea formales en los últimos 30 meses.
Al sumar plataformas digitales se contabilizaron 182,778 nuevos puestos de trabajo, lo que representa un crecimiento de 53%; dejando fuera esta modalidad de empleo, las nuevas contrataciones bajan a 157,882, cifra 32% mayor de forma anual.
Lo curioso es que el economista “habla” de que “en febrero del 2025 la generación de empleo formal en México -considerando el empleo en plataformas digitales de transporte y reparto- creció 53.1% a 182,778 puestos de trabajo, con lo que se recuperó luego de la caída de poco más de 8,000 plazas observada en enero”.
E insiste: “A diferencia de lo que ocurrió en enero, en febrero el cómputo de los empleos en plataformas benefició al indicador. Al excluir estos últimos registros, la suma de empleos nuevos en febrero también mantuvo un comportamiento positivo.
Apunta que “sin considerar el trabajo en plataformas el número de nuevas plazas fue de 157,882, cifra que de cualquier forma es 32.2% superior a las 119,385 contrataciones de enero del 2025, cuando todavía no se formalizaba el empleo en las empresas mencionadas (plataformas).
Frente a esto los datos oficiales indican que al 28 de febrero había inscritos un millón 21 mil 996 unidades económicas o patrones que dicen los expertos, refleja un 2.5 menos que el año pasado y eso se traduce en una mayor dificultad “para generar empleo formal y fomenta la informalidad laboral”.
Los números de informalidad siguen al alza y abarca casi el 55 por ciento de la Población Económicamente Activa mayor de 15 años ocupada, o sea 32.7 millones de trabajadores laborando sin seguridad social ni prestaciones.
Dichos datos a enero de este año los dio a conocer el Inegi a finales de febrero, pero de repente en menos de 10 días ¿cambió todo?
Pero lo más curioso es que según lo publicado “con este resultado, en el acumulado de 2026 la creación de empleo formal asciende a 174 mil 674 plazas, luego de que en enero se registrara una contracción de 8 mil 104 puestos laborales en empresas formalmente establecidas. Del total generado durante el primer bimestre, 74.9% corresponde a empleos permanentes”.
Es decir, en enero se perdieron ocho mil plazas y por milagro y con la desaparición de empresas, sólo en febrero ¿Se generaron 174 mil 674?
Sin dado algo raro está pasando, como con el aumento de los desaparecidos y la disminución de los asesinados.
(Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad estricta del autor).



