Alberto Vieyra Gómez
El país se le está cayendo a pedazos a la presidenta científica por una inaudita ingobernabilidad, pero la titular de gobernación Rosa Icela Rodríguez está viendo temblar y no se hinca, y cuál bufona de circo culpa al PRI, PAN y al difunto PRD de ser los malvados que están moviendo la cuna de un pueblo que ya perdió el miedo porque está harto del hartazgo y la rabia.
Ese hartazgo y rabia lo vimos este lunes en el estrangulamiento de 36 o quizá 40 importantes carreteras en 19 estados del país, pero lejos de apaciguar la rabia, la señora Rosa Icela Rodríguez se puso a echarle gasolina a un problema que seguramente le costará muy pronto la chamba, igual que al inepto titular de agricultura Julio Berdegué Sacristán, quien sostiene que ya tuvo 316 reuniones con los hombres del surco, pero éstos lo desmienten tajantemente, diciendo que “no hay diálogo”.
¿De qué sirven 316 ilusas reuniones que no han arreglado nada? Si de lo que se trata es de resolver problemas porque el pasto está seco y cualquier chispa lo puede incendiar.
Doña Rosa Icela, se nota también que peca de mentirosa pues asegura que tanto con transportistas como productores agrícolas se ha reunido en 200 ocasiones. Unos y otros la desmienten. Ambos politicastros engañan flagrantemente a la presidente científica.
¿De qué sirven las mesas de diálogo que tanto presumen en sus infames peroratas si no resuelven nada, acaso solamente para desvirtuar las protestas ciudadanas?
Ya se habla de que, en enero, la corcholata de AMLO que está en Palacio Nacional hará obligados cambios en un inepto gabinete que solamente se dedica a culpar de sus hierros a la oposición y a los llamados “conservadores”. No hay duda, que doña Claudia se equivocó al nombrar a Rosa Icela como Secretaria de Gobernación, una cartera a la que obligadamente debe de ir un político conciliador, amante de la ciencia política y la inteligencia emocional, como un Juan Ramón de la Fuente o algo por el estilo que sepa apagar fuegos y no que le eche gasolina a la lumbre.
Tienen razón los transportistas. Todos los días son víctimas de entre 70 y 80 ataques o asaltos a cargo de las mafias criminales principalmente en carreteras del Estado de México, Puebla, etcétera, es decir secuestros, robo de transportes con sus respectivas mercancías y diariamente matan a un conductor, pero el Gobierno Federal se limita solamente a hacer circo diciendo que ahora ya pueden hacer reportes a determinado número telefónico y que sus denuncias serán confidenciales. Ah, pero éstos dicen que la policía no sirve de nada y que en muchos casos es la policía quien está en mancuerna con los maleantes.
Ahí queda toda la barbarie de un gobierno circense que no puede con el paquete, sobre todo un paquete vilmente heredado por el autoproclamado “rayito de la esperanza”.
Y los productos agrícolas también tienen razón porque el gobierno de Claudia les ofrece 5 mil mendigos pesos como precio de garantía por cada tonelada de maíz. Con rabia le responden que cómo van a aceptar esa dádiva cuando a ellos les cuesta 5 mil 700 pesos producir una tonelada y no están dispuestos a bajarse de 7 mil 200 pesos por tonelada o de lo contrario dejarán de producir el maíz para las memelas que usted y yo comemos diariamente.
¿Se imagina usted a un pueblo que no es capaz de producir los alimentos que consume y estar a merced de los cárteles de granos de Estados Unidos e Inglaterra? Un tema trepidante del que le hablaré en capítulo aparte.
(Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad estricta del autor).



