SINOPSIS POLÍTICA/Ineficacia del “Plan Michoacán por la Paz y la Justicia”

J. Salatiel Arroyo Zamora

Ya habíamos afirmado que, para reestablecer la seguridad y el estado de derecho en Michoacán, no bastan ostentosos operativos policiacos, anuncios espectaculares y “buenas intenciones”. Se necesita voluntad -en verdad querer hacerlo-, en lugar de simularlo. Y el gobierno solo miente y engaña, para hacer creer a la población que en realidad le interesa devolver la “paz y la justicia” (como ellos las conciban) a la entidad, sin reparar en lo riesgoso que puede resultar esa osadía, considerar a los michoacanos retrasados mentales, personas que no se darán cuenta de los disimulos en el corto plazo; no obstante, el vacío en las promesas y lo improcedente de las “estrategias” y tácticas” que, en más de una década no han cambiado, ni funcionado. Más que para presionar a los mafiosos y extraer más ganancias de la situación.

Hemos insistido (sin ser perito en la materia, por puro sentido común) que antes de ir por los capos (en lugar de los desechos), se debe investigar a los gobernantes y funcionarios coludidos con ellos, los facilitadores y fomentadores, los verdaderos generadores de violencia escudados en el poder público, así como los cabecillas delincuenciales civiles, a través de un trabajo serio de inteligencia y utilizando los avances tecnológicos; pero, principalmente a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), para asegurar el capital económico de los infractores, y con el (ahora sí) combatir las causas de la criminalidad, sin costo directo a los contribuyentes, sin tener que crear nuevos impuestos con ese subterfugio, o incrementarlos.

Pero se prefiere simular, mentir, engañar, para no aniquilar a la “gallina de los huevos de oro…” pues no es menor la cantidad de dinero que políticos y funcionarios reciben del crimen organizado, producto de las extorsiones, cobro de piso y “protección”. Sin incluir la dominación, sometimiento y control popular, que se explota de manera electoral. Así ganó la gubernatura Alfredo Ramírez Bedolla, con el apoyo de Leonel Godoy Rangel, de acuerdo a dictámenes del Poder Judicial Federal; que, justificó, que la intromisión del crimen organizado en el proceso electivo, no modificaba el resultado de la jornada electoral.

El mismo día que Omar García Harfuch estuvo en Michoacán los criminales lo desafiaron. No hubo respeto a su investidura institucional, ni a la mediáticamente “inflada” imagen, pues las ejecuciones sucedieron con normalidad -hasta hubo un leve incremento-. Lo peor se suscitó al día siguiente y aumentó cuando su supuesto enviado tomada posesión del cargo de secretario de seguridad pública en la entidad y en pleno operativo del Plan Michoacán. En medio de más de 10 mil Guardias Nacionales, Marinos y hasta “Murciélagos”, los criminales generaron caos, bloqueando 17 puntos carreteros de la entidad e incendiaron 25 vehículos particulares.

Echando por tierra los presuntos trabajos de “inteligencia” para capturar a un supuesto generador de violencia apodado “El Camaleón”. Objetivo que no se logró, pero si ocasionó caos, zozobra y la muerte de una mujer ajenas a los hechos.

Especulándose que el nuevo titular de la Secretaría de Seguridad Pública de Michoacán, José Antonio Cruz Medina, el “recomendado” por García Harfuch, es sobrino del “célebre” mando policial Félix Hernández Hernández, conocido en Zitácuaro y la región como el “Chilito Relleno”, ex director del Centro de Operaciones Estratégicas (COE) de la extinta Procuraduría General de Justicia del Estado, quien llegara a Michoacán traído por el “virrey” Alfredo Castillo Cervantes.

Al mismo Cruz Medina se le imputa haber sido cesado en Baja California, junto a Israel Vega Rodríguez, por presuntos nexos con organizaciones delictivas.

Tan imparable se encuentra la inseguridad y violencia, que la mañana de ayer viernes, en la capital del estado (Morelia), un grupo armado atacó a los pasajeros de un camión del servicio público, dejando un muero y cinco heridos.

¿MÁS “CHIVOS EXPIATORIOS”?
Después de los zafarranchos del día lunes, cuando el crimen organizado rebasó a los más de 10 mil integrantes de las fuerzas armadas enviadas por la federación… que durante las acciones criminales desaparecieron “por arte de magia” del territorio estatal, especialmente de las zonas controladas donde se realizaban bloqueos y quema de vehículos (lo que ya es normal, que los policías, soldados y marinos se ausenten de las áreas de conflicto cuando hay enfrentamientos y regresan nada más a recoger cadáveres y aparentar que realizan su trabajo)… se la quisieron sacar con el anuncio de la detención de uno de los presuntos autores intelectuales del asesinato de Carlos Manzo. Aprehensión, declaraciones y justificaciones, que a muy pocos convencieron.

Ni siquiera los integrantes del “Movimiento del Sombrero”, fundado por el alcalde asesinado, aceptaron como convincentes las actuaciones y afirmaciones de las autoridades estatales y federales. En voz del diputado local independiente de Uruapan, Carlos Bautista Tafolla, respondieron a Omar García Harfuch que no se chupan el dedo. Reprochando que no exista ninguna línea de investigación contra ciertos políticos de Morena, a los que Carlos Manzo en reiteradas ocasiones responsabilizó, como es el caso del ex alcalde Ignacio Campos, el Senador Raúl Morón y el diputado Leonel Godoy.

Al respecto el legislador cuestiona: “¿De verdad ustedes creen que el crimen organizado lo mandaría matar sabiendo que se les calentaría la plaza y les afectaría todos sus negocios? ¿Cuándo los aseguramientos eran mínimos? ¿Cuándo no se tenía ni el armamento para combatirlos?

Testificó el diputado del Movimiento del Sombrero que no ve ninguna línea de investigación en contra de las personas que Carlos Manzo denunciaba, que asciende a más de cien el número de denuncias en contra de Ignacio Campos (aliado de Morón y Godoy) que estaban paralizadas y a las que no se les había dado seguimiento. Reiteró que Manzo Rodríguez en sus trasmisiones decía que le querían hacer daño, además llevaba el 40% arriba en las encuestas para gobernador “¿A quién les estorbaba Carlos Manzo?”.

Lo cierto, es que determinada línea de investigación está conduciendo a políticos. Las autoridades -ante la presión social- han descubierto que, sobre el “Licenciado”, hay otro autor intelectual, hermano de un político estrechamente relacionado a Lázaro Cárdenas Batel y a Leonel Godoy Rangel. Aunque, siendo diputado federal Carlos Manzo también se confrontó fuertemente con el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla y manifestó preocupación de ser asesinado por el gobernador, situación que se reiteró al principio de su mandato como alcalde. Aunque, durante las últimas semanas (antes de ser ultimado) el gobernador intentaba acercamiento con él, hasta se especuló una alianza para boicotear a Raúl Morón su carrera a la gubernatura.

Con toda certeza, el homicidio de Carlos Manzo y la posible autoría intelectual de actores políticos, incrementará las acusaciones entre los grupos de Ramírez Bedolla y Raúl Morón, profundizando la pugna y acelerando la caída de Morena en Michoacán.

ESTE MOVIMIENTO NADIE LO PARA
El asesinato (por muchos pronosticado) del presidente municipal de Uruapan, Carlos Alberto Manzo Rodríguez, sólo ha sido el detonante, o pretexto, para canalizar toda la furia, indignación, frustración, impotencia y rabia contenida en amplios sectores de la población, que buscan a sus hijos desaparecidos, hijos cuyos padres o hermanos fueron secuestrados o asesinados, productores, comerciantes, prestadores de servicios y empresarios cansados de ser extorsionados, jóvenes que no pueden salir (ni expresarse) con libertad, personas que el derecho a vivir con seguridad les ha sido derogado, ciudadanos cansados de la zozobra constante y la desesperación de que nadie, absolutamente nadie, sea capaz de pararse en responsabilidad, asumir plenamente el control y las consecuencias de las acciones y omisiones, dejando de buscar culpables externos o de victimarse, y quienes intentan reclamar esas garantías elementales para sus pueblos, son asesinados.

Qué habrá descalificaciones al movimiento, represión, persecución, encarcelamiento y asesinatos, no debe sorprender a nadie, son parte de la lucha social y de los movimientos Revolucionarios. La de Carlos Manzo y Bernardo Bravo, podrían ser algunas de las diversas muertes útiles, que servirán para dar paz, libertad y justicia a los demás. Otros más tendrán que sacrificar sus vidas en la lucha por establecer gobiernos que sirvan a la sociedad, que sean eficientes en el cumplimiento de sus obligaciones e interese colectivos.

Resulta obvio que el partido en el poder, el régimen que ostenta la hegemonía, defenderá hasta la muerte su imperio, mentirá, engañará, perseguirá, reprimirá, encarcelará y asesinará. Jamás aceptará que el movimiento que se ha gestado es más allá de causas partidistas, tampoco para acceder o encumbrarse en el poder. Aunque no quieran aceptarlo, se trata de un movimiento libertario, una lucha contra la esclavitud que han impuesto los grupos del crimen organizado, en alianza con el gobierno. Se trata de sobrevivencia, de pelear por la seguridad, la paz y el imperio de la ley, por la justicia, pero no como discurso electorero, si no como el más grande anhelo.

Por eso ofende que, a cada acción de indignación ciudadana, se descalifique atribuyéndola a la derecha, en lugar de que se reconozcan las fallas y se corrijan. Obviamente la “derecha” o burguesía (la que está en el poder y la que pugna por recuperarlo) usa -y usará- la inconformidad o resignada comodidad de las masas. Todos los movimientos sociales y revolucionarios son promovidos por la burguesía, directa o indirectamente, eso no debe sorprender a nadie pensante. La burguesía siempre ha usado a la muchedumbre para obtener poder político. Así se hizo con AMLO y se hace con Claudia.

Tampoco deben extrañarnos los actos de vandalismo, ni destructivos, pues siempre han sido parte de los movimientos de protesta. Pues la paz difícilmente será alternativa en la lucha contra el centralismo de poder y los lideres auténticos, que encabezan esos movimientos, saben que, si se pretende un cambio real, deben estar dispuestos a morir, o “jubilar” a los otros. Porque, el derecho a la libertad y a la justicia se han redactado con sangre.

Así sucedió en el movimiento Independentista, la Revolución Mexicana y la Reforma.

(Las opiniones vertidas en esta columna son responsabilidad estricta del autor).

En PortalHidalgo

Artículos Relacionados

Compartir:

Facebook
Twitter
Pinterest
LinkedIn

Escucha Radio Portal Hidalgo

Redes Sociales

Portal Hidalgo
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.