Orlando Daniel Hernández
Llantos de alegría, porras y aliento llevaron nuevamente los padres de familia que acompañaron a sus hijos a presentar su examen de admisión en las áreas del Derecho y Humanidades de la Universidad Michoacana.
Acompañados de flores, cartulinas y porras, los aspirantes aún con esa cara de adolescentes, fueron recibidos al culminar la prueba, por fuera de la puerta del CIAC.
Me fue bien mamá, le dijo Debanny quién desde Tarímbaro llegó a cumplir otra de sus metas educativas.
Su madre, la señora Yolanda se desgañitaba por detrás de las vallas colocada sobre la Avenida Francisco J. Múgica.
Esa es mi hija, bravo, gritaba en medio de felicitaciones, abrazos y aplausos.
Custodiados por la Guardia Civil, los aún bachilleres cumplieron con la presentación de su examen CENEVAL en la búsqueda de forjar su futuro como miembros de la comunidad de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.










