Alberto Vieyra Gómez
Para los padres de la división de poderes, los filósofos John Locke, Rousseau y Montesquieu, la división de poderes es pilar fundamental en cualquier nación donde impere la Constitución de la República.
La separación de poderes o división de poderes es un principio político en algunas formas de gobierno, en el cual los poderes legislativo, ejecutivo y judicial del Estado son ejercidos por órganos de gobierno distintos, autónomos e independientes, que sirven como contrapeso entre sí.
¿Por qué le hablo de ese principio toral, que por cierto debería imperar en el estado mexicano, donde Morena destruyó al Poder Judicial para jugar con todas las canicas del poder?
Bueno, en el pasado mes de diciembre Yoon Suk-yeol, mandamás de Corea del Sur a donde llego mediante un golpe de Estado se fue a la rechintola la semana pasada, después de que quiso someter y desaparecer al Poder Legislativo para asumir supremos poderes, pero no contaba con que el supremo Poder Judicial lo destituyo de manera fulminante y ahora no solo podría ir a la cárcel por “rebelión” y “violador de la Constitución”, sino que hasta se metió al callejón de la pena de muerte y ahora en Corea del Sur tendrá que haber nuevas elecciones democráticas a más tardar dos meses.
¿Se da usted cuenta amable lector y radioescucha de la importancia de la separación de poderes que debería imperar en México, de no ser porque Morena, Andrés Manuel López Obrador y la presidenta científica propinaron un golpe de Estado para desaparecer al Poder Judicial bajo la patraña de que era un poder corrupto para que ellos hicieran una leyecita que los faculta llevar a cabo unas elecciones fraudulentas en materia de impartidores de justicia, que llevan el sello de Morena para tener en sus manos los 3 poderes de la nación como suelen hacerlo los gobernantes autoritarios?
Pero, además el precedente que ha dado al mundo Corea del Sur donde el Poder Judicial, es decir la Suprema Corte evitó que continué con la ley marcial el autoritarismo o la dictadura, deberían tomarlo en cuenta y muy enserio en Estados Unidos donde un loco que carga en sus espaldas más de 30 delitos y cuyas demenciales decisiones políticas y de gobierno han llevado a los Estados Unidos al peor desastre financiero de su historia porque las bolsas han perdido millones y millones de dólares que se han convertido en humo y también ha llevado al mundo, a los mercados financieros asiáticos, europeos, latinoamericanos, incluyendo a la bolsa mexicana de valores, merece que el supremo Poder Judicial de Estados Unidos ponga fin a la locura de una sabandija lunática del poder llamada Donald Trump y cuya factura electoral en las elecciones intermedias del año que viene será desastrosa para los republicanos.
Recuérdese que a los norteamericanos históricamente los ha unido el nacionalismo en dos vertientes: La guerra contra alguna nación o bloque de naciones y la bonanza económica. Trump les está pegando a los norteamericanos en la bolsa e incluso sus propios colegas del partido republicano están enojados y no faltan quienes no descartan que la lección de Corea del Sur se repita en Estados Unidos.
¿Un manotazo político de tal naturaleza haría que se acomoden las calabazas en las carretas política y económica?



