Orlando Daniel Hernández
El trabajo es como la maldad, no descansa, señala Darío “N” un hombre dedicado a la venta de tamales y atole en el Hospital del Seguro Social de Camelinas.
Ya tengo en esto 16 años, es duro, pero más duro es estar preso, apuró ante su improvisado interlocutor.
Hay que portarse bien, el trabajo es tarde, noche y mañana, no hay más, comentó animoso.
El mensaje es ése, hay que portarse bien porque estar preso es muy duro, señaló luego de servir un atole, todo en un ambiente cordial amenizado con un fondo musical que, segú presumió, lo acompaña durante toda su jornada laboral.
Yo le voy al América, se ufanó al despedirnos ya dotados con un paquete de tamales para llevar y soltando una carcajada, alzó la voz para recordar: “¡hay que portarse bien!”.




